Señor, en esta mañana levantamos un
clamor a favor de nuestros hijos.
Nos levantamos como padres,
como autoridades
que Tú has puesto para clamar a fa
vor de nuestros pequeños.
Bendecimos su día, su despertar,
su caminar,
lo que sus ojos miran,
lo que sus oídos escuchan,
lo que sus manos palpan,
lo que sus pies pisan,
su ambiente, su lugar,
donde quiera que ellos estén,
declaramos que hay ángeles
alrededor de ellos,
hay muro de bronce
que protege su camino.
Tú acampas alrededor de los que te temen,
y sabemos,
Señor, que Tú estás alrededor de nuestros pequeños.
En esta mañana los bendecimos.
Te pedimos que protejas su inocencia,
que protejas su mirada,
Señor, lo que escuchan,
sus conversaciones,
lo que llega a su corazón.
Protégelos de ideologías
que no te agradan a ti,
de accidentes, de caídas,
de ofensas.
Señor, bendecimos nuestros
pequeños.
Declaramos que tu preciosa
sangre los cubre.
Amén.
Señor, nos ponemos en la brecha
a favor de nuestros hijos.
Señor, te pedimos, Padre,
que tu sangre preciosa los cubra
en cada momento de sus vi das.
Señor,
Que cuando pase el ángel de la muerte
Señor
No toque nuestra ca sa ni nuestra
familia, cuando pase
La enfermedad Señor pasará de largo
Padre
Porque las puertas
Señor, los dinteles de nuestra s puertas
Están cubiertos y manchados
con la sangre
De Aquel que nos amó,
que nos cubrió,
que nos perdonó
Que nos rescató y
que nos salvó de un destino
De muerte y de perdicción,
en este momento
Señor como padres te pedimos
padre que nos enseñes
a guiar a nuestros hijos a
tu corazón a llevarles señor
a tener una ex periencia contigo
má s allá de un conocimiento mental
padre ayúdanos a modelarles padre
lo que realmente señor tenemos que
modelarles
que es una vida de inte
gridad
una vida de respeto
y una vida de temor a ti
Señor, ayúdanos Señor a vivir
lo que hablamos y
lo que predicamos
y lo que cantamos desde un altar que ellos Señor vean y
aprendan Señor de nosotros al modelarles una coherencia espiritual
Padre te pedimos Señor
que enciendas nuestro
altar familiar
para que nunca más se apague.
Hoy unidos como familia
te honramos, te adoramos,
te bendecimos y declaramos
que la bandera so bre nosotros
en nuestro hogar es tu amor.
Señor te damos gracias
por el privilegio tan grande de
poder ser padres.
Sabemos que esos niños,
Señor, no son nuestros,
sino que solamente Tú nos los prestas.
Y prometemos cada día esforzarnos
en educarlos conforme a Tu Palabra,
que el ambiente que
les proporcionemos
sea un ambiente de paz, de armonía,
de presencia de Dios,
donde sean formados,
Señor, alimentados y nutridos,
conforme la Escritura,
a tus principios eternos.
Señor, enséñanos a se
r buenos padres.
Enséñanos a que nuestras palabras sean
sazonadas co n sal
antes de salir de nuestra boca,
que sean palabras que edifiquen
en ellos
una estima sana,
que crean en ellos, que crean en ti,
que no sirvan para destruir su estima,
que no sirvan para condenarles, acusarles, rechazarles,
sino que todo lo que salga de nuestra boca
y de nuestra lengua hacia ellos
sea pa ra edificar, Señor,
para que ellos lleguen a convertirse
en ese hombre de Dios
que tú deseas pa ra ellos.
Los bendecimos.
Bendecimos cada minuto de su vida,
cada segundo.
Bendecimos sus noches, sus sueños,
sus momentos de descanso.
Dales una salud de hierro fuerte
para que crezcan,
en su propósito de servirte a ti.
Sus huesos, su sangre, sus órganos,
su cerebro, su sistema nervioso,
su sistema inmunológico.
Que haya un desarrollo, perfecto.
Yo oro por cada poro de su piel,
oro por cada segundo de su vida.
Oro porque desde la plan
ta de sus pies
hasta el último de sus cabellos
esté protegido por ti, Señor.
Yo puedo sentir cómo amo a mis hijos,
pero me da paz saber que Tú los amas
más aún.
Tú eres un Padre perfecto,
un Padre que ama con
un amor incondicional.
Y arranco de mi vida todo temor,
todo miedo, toda incertidumbre,
Toda palabra del enemigo
que venga para atemorizarme,
yo descanso en ti.
Sé que mis hijos están en tus manos,
sé que mis hijos están escondidos
en tus brazos,
que tú velas po r ellos día y noche.
Se ñor, activamos los ángeles
a favor de nuestros hijos,
a favor de nuestro hogar,
de nuestras pertenencias,
de nuestro negocio,
de todo lo que tenemos,
de cada área de nuestra vida,
activamos ángeles
obrando a favor de ellos.
En el nombre de Jesús
declaramos que tu voluntad perfecta nos arropa,
nos envuelve
y se establece dentro de nuestras vidas
y alrededor de nuestras vidas.
Señor te pedimos favor y gracia
para nuestros hijos,
donde quiera que ello
s van
tú les abres puertas señor porque tu
gracia es lo que les hace diferentes
tu gracia es lo que les abre puertas
que nadie más puede abrir señor y esas
puertas que tú abres para nuestros hijos
esas oportunidades declaramos
que nadie puede cerrar lo que tú
En el nombre de Jesús los
bendecimos y declaramos
que venga a tu reino,
que se haga a tu voluntad,
como se hacen los cielos,
se haga nuestra casa,
como se hacen los cielos
se haga nuestro matrimonio,
como se hacen los cielos
se hagan nuestras familias,
se hagan nuestras finanzas,
se hagan nosotros.
Señor, sellamos esta oración,
te damos gracias por tu presencia,
por tu compañía,
porque tenemos acceso a ti.
Te bendecimos, Papá, te amamos.
Ponemos cada petición
en tus manos,
sabiendo que tú escuchas
nuestro clamor,
que eres un Dios atento,
detallista.
Te amamos, Señor, te bendecimos,
estamos inmensamente agra
decidos a ti.
Entregamos nuestro día.
Ponemos nuestra vida
y la de nuestra familia
en tus manos.
En el nombre poderoso de Jesús.
Amén.